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- 12 Feb 2018

Elecciones municipales Crisis de legitimidad

Boletínes

¿Apatía o rebeldía?: la abstención electoral

Al caer la tarde del día 5 de noviembre, pese a los extraordinarios esfuerzos realizados por la estructura de campaña del orteguismo, la inmensa mayoría de los nicaragüenses no acudió a votar a las Juntas Receptoras de Votos, cuyos miembros descansaban su aburrimiento sobre paquetes de boletas electorales sin usarse.

El oficialismo envió a sus activistas a tocar las puertas, casa a casa, invitando, amenazando o advirtiendo de castigos por llegar, si las personas no iban a votar. Los empleados públicos, incluyendo maestros, maestras y trabajadores de la salud, habían sido notificados personalmente y por mensajes de texto que debían acudir a las urnas y como constancia de tal hecho, debían tomar fotografías de su dedo manchado con la tinta usada y del voto que habían realizado. Su reporte debía ser enviado a un coordinador previamente establecido, que casi siempre coincide con su superior jerárquico en la institución en la que laboran.