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- 03 Jun 2014

La reunión entre los obispos y el gobierno: Sin 'selfie ' ni foto de familia

Boletínes

El nombramiento de monseñor Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua, como cardenal precipitó una respuesta del gobierno a las viejas demandas de diálogo. La consagración del nuevo cardenal remarcó la condición de estrella declinante del cardenal Obando, anciano, fuera de toda jurisdicción eclesiástica y cuestionado en círculos de la curia romana por su alianza con el poder político.

En el encuentro que se llevó a cabo entre Ortega y la Conferencia Episcopal de Nicaragua, los obispos reclamaron por “la manipulación política”, la “apropiación arbitraria de terminología y valores de la religión católica para incorporarlos a slogans partidarios, desvirtuando de este modo su real y verdadero significado”. Esa actuación propia de la reinvención católica del FSLN y la familia Ortega, fue planteada como un agravio que “entorpece una respetuosa relación entre Iglesia y Estado”.

La Conferencia Episcopal señaló la falta un plan integral de nación para enfrentar los grandes problemas del país. En cuanto a la institucionalidad, recordaron lo dicho en la carta pastoral de septiembre de 2012: “la actividad política en el país está hoy dominada por un estilo de ejercer la autoridad de un modo autocrático y abusivo”, afirmando luego que “no perdemos la esperanza en que podremos siempre enrumbar el país hacia un verdadero estado democrático”.